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Motivación de laudos y sentencias con lenguaje claro

En un caso constitucional sobre beneficios tributarios aplicables a la Universidad Privada de Ciencias Aplicadas (UPC) y la universidad UPN[1], la magistrada Marianela LEDESMA en su voto singular dijo “Con indignación, voto en contra de la posición de la mayoría”; inmediatamente el magistrado Ernesto BLUME, de la mayoría, retrucó diciendo que ella “habría perdido la ponderación, ecuanimidad y objetividad”.

Este debate refleja muy bien hasta qué punto un ejercicio de motivación jurídica puede ser entendido subjetivamente, esto es, con la conciencia de que los razonamientos jurídicos están influidos por elementos emotivos como los estados de ánimo (“indignación” como enojo) o, por el contrario, puede ser entendido objetivamente, como la aplicación de consideraciones legales al margen de las emociones (“ecuanimidad” como constancia de ánimo o imparcialidad).

¿Los estados de ánimo influyen o no en la toma de decisiones, incluso en las jurídicas? Hoy parece estar claro que sí influyen, y mucho. Sólo por citar una investigación, conducida en Israel durante el año 2011 por DANZIGER, LEVAV y AVNAIM-PESSO[2] sobre el proceso de toma de decisiones de jueces, los autores demostraron que ante más de 1,000 pedidos de libertad condicional, los jueces otorgaban hasta en un 65% la libertad después del desayuno, pero la tasa llegaba casi a 0% antes del almuerzo. De nuevo, la tasa se elevaba hasta el 65% luego del almuerzo, pero caía a casi 0% al final de la jornada. Alimentos, azúcar en la sangre y estado de alerta o agotamiento mental, todos factores influyentes en el estado de ánimo, aparecen como muy relevantes en el proceso de toma de decisión.

Sin embargo, ha quedado muy claramente establecido en las llamadas teorías de la argumentación que, si bien el proceso de toma de decisiones jurídicas implica elementos objetivos del Derecho y subjetivos, como las condiciones biológicas del tomador de decisión, su educación, personalidad y experiencia de vida, todo lo que se conoce como “contexto de descubrimiento de la decisión”, es otro el contexto relevante para la demostración racional de la decisión, el llamado “contexto de justificación”[3].

Esa demostración racional es la que quita el sueño a todo tomador de decisión, incluidos jueces comunes, jueces administrativos y árbitros, en particular al resolver los llamados “casos difíciles” en los que no hay una única solución jurídica correcta para todos, sino que la solución resulta muy opinable.

Es precisamente frente a este tipo de casos que la carga argumentativa aumenta. Dado que el caso es opinable, el árbitro debe analizar todas las opciones y dejar establecido por qué criterios la solución que adopta es preferible jurídicamente a todas las demás. En este ejercicio el árbitro se legitima si lo hace con cuidado, detalle y capacidad analítica o se deslegitima si no lo hace así.

Hasta aquí la carga argumentativa de jueces y árbitros es muy similar: los han llamado para resolver una controversia, los jueces han sido llamados por imperio de la ley, los árbitros por la voluntad de las partes que les contrataron. La solución de dicha controversia debe estar amparada en criterios legales, dada la garantía de la motivación de las decisiones, siempre obligatoria en el terreno jurisdiccional y muy raramente dispensada en el terreno arbitral.

La diferencia entre unos y otros radica en la revisión sobre los motivos de dicha decisión: mientras que la decisión judicial puede ser apelada y sus motivos discutidos nuevamente ante un tribunal superior, las decisiones arbitrales no pueden ser revisadas judicialmente, por la sencilla razón de que las partes pactaron ir a arbitraje para evitar la jurisdicción común.

Otro factor contemporáneo en que se insiste mucho actualmente, además de la legitimación de la función judicial o arbitral a través de la motivación de la decisión, es la capacidad de jueces y árbitros de comunicar efectivamente dicha decisión. Esto es central porque las partes en disputa deben comprender las razones de la decisión, con la finalidad de cumplir la órdenes en ella estatuidas. Nadie estará conforme con aquello que simplemente no entiende.

Esto no sólo es relevante para las partes en controversia. Más y más se habla de predictibilidad no sólo de las decisiones judiciales sino también arbitrales. Para que una decisión sea predecible es necesario contar con la colección de decisiones anteriores sobre asuntos esencialmente similares. Por ello hoy las sentencias judiciales se publican en portales oficiales de internet y loa laudos arbitrales también (con el cuidado de proteger los datos de identificación de las partes dado el principio de confidencialidad del arbitraje).

Las partes y el público reclaman más y más información transparente y comprensible.

Aquí radica la mayoría de dificultades en el proceso de comunicación entre jueces, árbitros y partes en contienda. La obligación de resolver motivadamente y de explicar con lenguaje sencillo y claro es hoy una constante[4], pero la complejidad técnica de las controversias dificulta la misión y exige no sólo claridad mental y potencia argumentativa, sino también el uso de un estilo llano, a lo que ni jueces ni árbitros estamos aún habituados, al menos en el terreno local.

Ser claros para que la gente entienda la decisión judicial o arbitral es un gran reto aún pendiente.




[1] EXP N ° 02053-2013-PA/TC, fecha de la resolución 2 de junio de 2016.
[3] Cito por todos a Manuel ATIENZA, Las razones del derecho, teorías de la argumentación jurídica, Madrid, Centro de Estudios Constitucionales, 1990.
[4] Ver entre nosotros LEÓN PASTOR, Ricardo, Manual de redacción de resoluciones judiciales, Lima, Academia de la Magistratura, 2008 (http://sistemas.amag.edu.pe/publicaciones/teoria_del_derecho/manual_resoluciones_judiciales.pdf); LEÓN PASTOR, Ricardo, Manual de redacción de documentos propios de la actividad fiscal, Lima, Ministerio Público, 2016 (http://www.mpfn.gob.pe/Docs/0/files/publicacion_manual_de_redaccion.pdf). Para los arbitrajes ICC ver: http://www.iccmex.mx/uploads/uploads/arbitraje2015/lineamientos/15-RedacciondelaudosenelmarcodearbitrajesconformealReglamentodelaCCI.pdf

Comentarios

fabiola paulet ha dicho que…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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