Ir al contenido principal

Incongruencia procesal



Acabo de hacer un seminario para jueces del sur del país. Me pidieron ya hace tiempo que desarrollara el vínculo entre el deber de motivación y los problemas de incongruencia procesal. Al parecer, muchas salas superiores suelen anular sentencias de primera instancia por supuestas incongruencias en el razonamiento.

La congruencia es, de acuerdo a la segunda acepción del diccionario de la Real Academia de la Lengua “Conformidad entre los pronunciamientos del fallo y las pretensiones de las partes formuladas en el juicio”. El artículo VII del título preliminar del Código Procesal Civil (CPC) ordena que el juez, al aplicar el derecho que corresponda al caso aunque no haya sido invocado correctamente por las partes, “…no puede ir más allá del petitorio”.

Pero algunos jueces no limitan su actividad decisoria a las pretensiones formuladas, sino que resuelven sobre pretensiones jamás propuestas en demanda o reconvención. Aquí corresponde que una sala anule la sentencia por defecto o por exceso resolutivo. Lo propio debería suceder si un laudo incurre en tal vicio.

Pero otro supuesto es más interesante. Nuestro Tribunal Constitucional ha dicho que la incongruencia no es solo omisiva (veanse los supuestos anteriores) sino también activa. Es activa cuando el juez sustituye el debate jurídico que han sostenido las partes, sin darles posibilidad de que ejerzan derecho de defensa alguno.

Si el artículo VII del CPC dice que el juez puede corregir la ausente o errónea invocación sobre el derecho ¿Ese no es un esfuerzo por “reorientar” o “sustituir” el caso sin inmiscuirse en el diseño procesal cuyo dueño es el demandante? Así ¿la jueza no está construyendo una estrategia que le hace perder imparcialidad? La imparcialidad ¿no es una condición para la resolución de controversias?

Estos riesgos le quitan el sueño a un juez… ¿Y a usted señor árbitro?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Justificación interna y externa de un buen argumento

Me han pedido a propósito de un taller de argumentación en OSIPTEL que proponga un esquema de argumentación que resuma las condiciones mínimas para predicar la fortaleza de una argumentación.

Para ello, tomo aquí la distinción estándar aceptada en las teoría de la argumentación, entre justificación interna y externa.

Una decisión es fuerte y consistente lógicamente cuando tiene justificación interna. Como puede verse en el silogismo del gráfico 1, si la premisa mayor que contiene la norma gobernante del caso es: "el que robe será penado" y la premisa menor que contiene el hecho del caso es: "Juan ha robado", entonces se sigue deductivamente como conclusión que "Juan será penado". No hay otra conclusión posible dadas aquellas dos premisas.

Pero esto no basta, pues aún no hemos demostrado la corrección material de cada una de las premisas, pues esto es propio de la justificación externa. Ahora vean el gráfico 2 seguidamente:


Como puede observarse, en la ju…

Clasificar casos fáciles, difíciles y trágicos, es una tarea judicial?

En junio de 2014 el Consejo Nacional de la Magistratura publicó el precedente 120-2014, con carácter vinculante, después de más de diez años de evaluación sobre los criterios que emplea para medir la calidad de las decisiones de juezas y jueces peruanos.

Tomando como referencia mas de 1,500 procesos de ratificación judicial, evaluación que el Consejo aplica cada siete años a los magistrados para confirmarles o no en sus cargos, el Consejo ha hecho una lista de los errores más frecuentes que suelen cometer, entre ellos destacan los siguientes:
Falta de ordenAusencia de claridadErrores sintácticos y ortográficosRedundanciaIncongruenciaInsuficiencia argumentativaCitas impertinentes de jurisprudencia y doctrinaTranscriben normas sin interpretarlasTranscriben medios probatorios sin valorarlos

Estamos de acuerdo con estos señalamientos. Hace mucho venimos insistiendo en que la calidad de decisiones judiciales debe medirse conforme con los criterios aportados por la teorías de la argumentación …

Caso Llamoja, por qué no mezclar papas con camotes

En el famoso caso Giuliana LLAMOJA HILARES, nuestro Tribunal Constitucional fijó en el año 2008 la lista de malas prácticas en que jueces peruanos incurren respecto al deber de motivación judicial[1].
El fundamento siete de dicha sentencia (expediente 728-2008/HC/TC) consigna seis errores frecuentes de motivación, a saber:
a)Inexistencia o motivación aparente, b)Falta de motivación interna, c)Deficiencia de motivación externa, d)Motivación insuficiente, e)Motivación sustancialmente incongruente, f)Motivación cualificada.
Para entender esta clasificación, la misma que no pretende hacer distinciones lógicas sino simplemente es una lista de malos ejemplos y errores a evitar, es fundamental entender la distinción básica entre justificación interna y justificación externa de un argumento jurídico.
Para decirlo en muy pocas palabras, la justificación interna equivale a la estructura lógica del argumento. Toda decisión judicial que afecte la esfera jurídica de un ciudadano o ciudadana debe seguir nec…