Ir al contenido principal

Tiene sentido alargar un proceso arbitral?


Una secuencia típica de un proceso arbitral es 1) audiencia de instalación, 2) recibo de demanda y contestación comunicadas a ambas partes (y eventual presentación de excepciones), 3) audiencia de fijación de puntos controvertidos (si no se produce conciliación) y admisión de medios probatorios, 4) audiencia de pruebas, 5) audiencia de ilustración, 6) audiencia de informes orales, 7) presentación de alegatos escritos, 8) cierre de etapa probatoria y fijación de plazo para laudar, 9) laudo, 10) recursos contra el laudo.

Esa secuencia se debe a la influencia del proceso judicial civil. Normalmente las partes esperan y reclaman que todas o muchas de esas audiencias sean convocadas. Si entre notificaciones y disponibilidad de los involucrados, entre cada etapa media aproximadamente un mes, es esperable que los laudos sean evacuados hacia el año de instalado un tribunal arbitral, dilatando innecesariamente esta decisión.

Pero no tiene por qué ser así, los árbitros no somos jueces, no tenemos la recargada agenda procesal que los jueces soportan. A los árbitros nos contratan para decidir un asunto con la mayor especialización en el menor tiempo posible, siempre que hagamos respetar los derechos a alegar, probar, defenderse y recibir decisiones motivadas.

En la instalación de un proceso arbitral reciente se sugirió a las partes que, si no habían medios probatorios que actuar, luego de presentadas y comunicadas demanda y contestación, pasemos a una audiencia única en que, si no prosperaba conciliación, fijáramos puntos en controversia, admitiéramos medios probatorios, escucháramos informes orales y dejáramos cerrada la etapa probatoria. Todo listo para laudar…

Nada de esto prosperó. La carga procesal alegada por una de las partes (o una estrategia dilatoria oculta) nos llevó a un proceso largo en el que avanzaríamos “en cámara lenta”.


¿Tiene realmente sentido alargar un proceso arbitral?

Comentarios

Entradas populares de este blog

OCMA, defecto de motivación y disciplina judicial

En la investigación  239-2014 Del Santa , publicada en enero de 2016, OCMA ha pedido la destitución de juez Abel Ever Gutiérrez Aponte por inexistencia de motivación, motivación aparente e insuficiente en tres decisiones adoptadas en el marco de un proceso penal. En dicho proceso estuvo involucrado el señor César Álvarez, entre otros cómplices, ex presidente regional de Ancash, por un sonado caso de corrupción.

El ex presidente regional  se excluyó de dicho proceso penal al ganar una acción de habeas corpus. En las tres resoluciones que firmó el juez Gutierrez, él consideró que si el señor Álvarez, acusado como autor de los delitos investigados ya no estaba en el caso penal, no podría continuar el caso contra los acusados como cómplices. Este argumento, apreciado individualmente, no luce descabellado.

Pero la fiscalía promovió una apelación al discrepar de la motivación del juez Gutierrez, por lo que la Sala Penal decidió que había otros elementos en el marco de la investigación prel…

Justificación interna y externa de un buen argumento

Me han pedido a propósito de un taller de argumentación en OSIPTEL que proponga un esquema de argumentación que resuma las condiciones mínimas para predicar la fortaleza de una argumentación.

Para ello, tomo aquí la distinción estándar aceptada en las teoría de la argumentación, entre justificación interna y externa.

Una decisión es fuerte y consistente lógicamente cuando tiene justificación interna. Como puede verse en el silogismo del gráfico 1, si la premisa mayor que contiene la norma gobernante del caso es: "el que robe será penado" y la premisa menor que contiene el hecho del caso es: "Juan ha robado", entonces se sigue deductivamente como conclusión que "Juan será penado". No hay otra conclusión posible dadas aquellas dos premisas.

Pero esto no basta, pues aún no hemos demostrado la corrección material de cada una de las premisas, pues esto es propio de la justificación externa. Ahora vean el gráfico 2 seguidamente:


Como puede observarse, en la ju…

Clasificar casos fáciles, difíciles y trágicos, es una tarea judicial?

En junio de 2014 el Consejo Nacional de la Magistratura publicó el precedente 120-2014, con carácter vinculante, después de más de diez años de evaluación sobre los criterios que emplea para medir la calidad de las decisiones de juezas y jueces peruanos.

Tomando como referencia mas de 1,500 procesos de ratificación judicial, evaluación que el Consejo aplica cada siete años a los magistrados para confirmarles o no en sus cargos, el Consejo ha hecho una lista de los errores más frecuentes que suelen cometer, entre ellos destacan los siguientes:
Falta de ordenAusencia de claridadErrores sintácticos y ortográficosRedundanciaIncongruenciaInsuficiencia argumentativaCitas impertinentes de jurisprudencia y doctrinaTranscriben normas sin interpretarlasTranscriben medios probatorios sin valorarlos

Estamos de acuerdo con estos señalamientos. Hace mucho venimos insistiendo en que la calidad de decisiones judiciales debe medirse conforme con los criterios aportados por la teorías de la argumentación …